Talleres de escritura creativa: Poesía, relatos y novelas.
Servicios editoriales. Edición y publicación. Concursos literarios.
Corrección de textos, ortografía y estilo. Acompañamiento en el proceso de creación hasta la publicación de forma individualizada.
Terapia de Escritura de Diario.
TE AYUDO A CUMPLIR EL SUEÑO DE SUPERAR TUS MIEDOS, CREAR HISTORIAS Y PUBLICARLAS.
Si te haces seguidor-a, escríbeme por privado y te regalo un libro de técnicas de escrituras.
"En cada encuentro, en cada texto, nos vamos Palabreando sin prisas, con verdad y con voz propia."
El próximo sábado 9 de mayo, de 11:00 a 19:00 horas, el restaurante Fresco Marina, en Puerto de Sotogrande, acogerá el encuentro “XVI Almuerzo literario: poesía para los sentidos”, una propuesta que une escritura, arte y gastronomía en una experiencia creativa única.
Organizado por Palabreando, taller de escritura, dirigido por Nuria Ruiz, el evento ofrecerá una jornada completa en la que los asistentes podrán participar en actividades como pintura intuitiva, escritura creativa, recital de poemas, creación colectiva y música en directo, todo ello acompañado de un almuerzo temático y merienda, con entrega de diplomas de participación al finalizar el evento.
Con una aportación de 50 euros (47 euros para asistentes habituales de más de 5 almuerzos), el encuentro está abierto a todas aquellas personas interesadas en explorar la creatividad desde un enfoque libre y sensorial.
Las inscripciones pueden realizarse hasta el 7 de mayo por mensaje o comentarios en este blog.
Una cita pensada para disfrutar de las palabras no solo desde la escritura, sino también desde la experiencia compartida.
Puerto Sotogrande, en colaboración con Palabreando y Fundación Navega, presenta la tercera entrega de Palabreos Náuticos, una serie de microvídeos que invita a descubrir la riqueza y belleza del lenguaje náutico.
En esta nueva pieza, el proyecto continúa su travesía divulgativa acercando al público cuatro términos esenciales de la jerga marinera: velamen, cuncho, gavia y aparejo. A través de explicaciones accesibles y un enfoque evocador, cada palabra se transforma en una puerta de entrada al universo del mar, combinando conocimiento y sensibilidad.
Palabreos Náuticos apuesta por rescatar y resaltar un vocabulario que no solo describe la navegación, sino que también transmite historia, oficio y emoción.
Con esta tercera entrega, la iniciativa consolida su objetivo: hacer del lenguaje marítimo una experiencia cercana, viva y compartida.
Palabreando, taller de escritura, lanza el quinto episodio de Palabreos,
una serie de vídeos dedicada a acercar al público recursos prácticos y
curiosidades del mundo literario.
En esta nueva entrega, la escritora y tutora Nuria aborda uno de los
conceptos más influyentes en la narrativa: el Viaje del héroe. A través de una
explicación clara y cercana, el vídeo desvela cómo esta estructura ayuda a
construir relatos sólidos y personajes que evolucionan.
Palabreos continúa así su apuesta por divulgar la escritura de
forma accesible, combinando herramientas útiles con claves que despiertan la
mirada del escritor.
Con esta quinta entrega, la serie reafirma su propósito: hacer de la
escritura un proceso consciente, creativo y al alcance de todos.
El pasado 24 de abril vivimos en Sotogrande algo difícil de explicar si no estuviste allí. La VIII edición del Día del Libro no fue solo un evento literario. Fue uno de esos encuentros que se quedan dentro, que se alargan más allá de las horas y que te reconcilian con lo que hacemos: escribir, compartir, escuchar.
Desde Palabreando, junto a Eli Ramos de Puerto Sotogrande, llevábamos días pendientes del cielo. Y no exagero si digo que hasta el último momento estuvimos valorando cambiarlo todo: largas conversaciones para decidir y lágrimas en los ojos a veces de impotencia. La lluvia amenazaba y algunos compañeros decidieron finalmente no venir. Lo entendimos. Pero también decidimos seguir adelante.
Y entonces pasó algo curioso.
La lluvia se contuvo. El viento se calmó. El frío, de pronto, dejó de molestar. Como si el día hubiera decidido darnos una tregua.
¡Y qué tregua!
Se llenó el espacio de acentos distintos, de miradas curiosas, de libros que viajaban de mano en mano. Tuvimos con nosotros a escritores llegados de Alemania, Argentina y Austria, junto a autores de aquí, de Estepona, Manilva, La Línea, Los Barrios, Algeciras, Jimena, San Roque, Casares… y, por supuesto, Sotogrande.
Pero más allá de los lugares, lo que se creó fue otra cosa. Una sensación de comunidad real. Sin prisa. Sin pose. Con ganas de estar.
Para mí, sinceramente, ha sido uno de los mejores Días del Libro que hemos celebrado en estas ocho ediciones.
Además, hubo algo especialmente importante que me gustaría destacar. Conseguimos que el evento fuera inclusivo de verdad. Gracias a Sotoaudio, todo lo que se decía se proyectaba en una pantalla gigante, en inglés y en español. Eso permitió que personas extranjeras y también quienes tuvieran dificultades auditivas pudieran seguir cada intervención. Y eso, para mí, no es un detalle. Es una forma de entender la cultura.
Y cuando parecía que no podía sumarse nada más, llegó la música. Juan Nadie (Juan Antonio Rivera Gorjón, también escritor) puso el broche musical y lo hizo como se hacen las cosas cuando hay verdad: sin artificio, pero llegando. Es la primera vez en ocho años que hemos tenido música en directo.
Después, lo mejor: ese momento en el que todo se relaja. Las conversaciones, los libros que se compran, las firmas improvisadas, las risas que ya no están sujetas a un programa. Y la entrega de diplomas de participación, novedoso también en este año; queríamos agradecer la asistencia a los escritores que con valentía acudieron al acto a pesar del tiempo y los inconvenientes, y a última hora los preparamos.
Ahí es donde realmente ocurre todo.
Quiero dar las gracias a quienes lo hicieron posible. A El Almacén del Puerto por cedernos el espacio, a Alquila KE por el mobiliario, a Fundación Navega por su apoyo y, por supuesto, a Sotoaudio por hacer que todo sonara —y se entendiera— como debía.
Y gracias, de verdad, a cada persona que estuvo allí. Porque los eventos no los hacen las mesas, ni los micrófonos, ni los carteles.
Los hacen las personas.
Y este… este tuvo algo especial.
Autores participantes y obras presentadas:
Verónica Gau (Austria – La Línea): Monstruitos. Diálogos con los demonios internos
Ana Tonda (Casares): El rey de ningún sitio
Valerie Springer (Alemania – Sotogrande): Una cabra, un pueblo y sin internet
Juan Antonio Rivera Gorjón (Algeciras): La nostalgia. Ese drama por fascículos
María del Mar Ortega (Algeciras): Recuerdos de la Almoraima
Ana Paula Mena Galán (Estepona): Alas infinitas
Alicia Morales (Ceuta – Algeciras): Tetas y miedo
Gabriela de la Torre (Alemania – Manilva): Debajo del moral
José Téllez Gavilán (San Roque): Mary y Blanche
Javier Recarte (Sotogrande): Interduo Regna
Esperanza Rodríguez Vera (La Línea, Grupo Infusiónate): Geografía de los sentidos
Juan Enrique Puche (La Línea): El narco que leía a Pío Baroja
Emilio Ríos y Mariluz Reyes (Sabinillas): Esclava o libre, siempre poesía y Brotaremos de nuevo
Diego Martínez (Los Barrios): Beaword
Mar Navarro (Granada – Estepona): Hacia fuera
Claudia Sabine Strauss (Argentina – Estepona): Todo vuelve
Graciela Prego (Alemania – Manilva): Zapatillas de punta
El próximo 24 de abril, Puerto Sotogrande se convertirá en un punto de encuentro para la literatura y la creación independiente con motivo de la celebración del Día del Libro.
A partir de las 17:30 horas, la plazoleta al aire libre situada delante del Almacén del Puerto acogerá un evento que promete reunir palabras, voces y emociones en un ambiente cercano y participativo.
Organizado por Palabreando junto a Puerto Sotogrande, el encuentro contará con la presencia de más de quince escritores procedentes de Cádiz y Málaga, quienes compartirán con el público sus obras, sus procesos creativos y, sobre todo, su pasión por la escritura.
La dinámica del evento permitirá que cada autor disponga de unos diez minutos para presentar su obra ante los asistentes. Tras esta ronda de intervenciones, se abrirá un espacio más distendido donde los escritores podrán conversar con los visitantes, firmar ejemplares y ofrecer sus libros, generando así un contacto directo y enriquecedor entre autores y lectores.
La jornada estará acompañada por la música del cantautor algecireño Juan Nadie, quien además participará como escritor presentando su propio libro, aportando una dimensión artística que fusiona literatura y canción.
El evento cuenta con la colaboración de Alquila Ke, que cede el mobiliario, y Soto Audio, encargado del equipo de sonido y de una pantalla con sistema de traducción, facilitando así una experiencia más accesible e inclusiva para todos los asistentes.
Desde la organización se invita a toda persona interesada en participar activamente. Aquellas personas que aún deseen presentar su obra pueden indicarlo en los comentarios, incluyendo su nombre, localidad y número de teléfono, para poder gestionar su participación.
Una cita pensada para disfrutar de los libros en compañía, descubrir nuevas voces y dejarse llevar por la magia de la palabra. Solo queda un deseo: que el tiempo acompañe y permita que la literatura respire al aire libre.
Paz García, autodidacta, convirtió su primer libro en un punto de partida luminoso, y en este segundo se adentra en la sombra —entre el dominio y la herida— para narrar, sin artificios, la fuerza íntima de una mujer que cae en las sombras del maltrato.
Ayer vivimos una de esas tardes que se quedan dentro. De las que no salen exactamente como estaban previstas… pero acaban siendo incluso mejores.
Habíamos organizado un encuentro muy especial en Puerto Sotogrande para celebrar tres cosas que, en el fondo, están muy unidas: el Día del Padre, la llegada de la primavera y el Día Mundial de la Poesía. La idea era hacerlo al aire libre, en la plaza de Las Palmeras, justo delante de El Almacén del Puerto, que siempre está ahí, apoyando cada locura bonita que proponemos.
Pero el día amaneció gris. Y el levante —quien vive en el Campo de Gibraltar sabe de lo que hablo— empezó a soplar con esa fuerza que no da tregua. Así que tuvimos que tomar una decisión rápida: trasladarlo todo a la Torre de Control de Puerto Sotogrande, un espacio resguardado donde, al menos, podríamos salvar lo esencial.
Y lo salvamos.
Porque, a pesar del viento, de la tarde desapacible, de los cambios de última hora… la gente vino. Y eso, para mí, ya lo dice todo. Llegaron escritores y amigos desde Algeciras, San Roque, Jimena, Los Barrios, Estepona, Sabinillas… Cada uno con su historia, con sus ganas, con su manera de estar.
Lo que iba a ser una tarde fría se convirtió en un refugio. En un pequeño hogar hecho de palabras, de miradas cómplices, de abrazos sinceros. La poesía tiene eso: no necesita grandes escenarios, solo verdad.
Tuve la suerte de conducir el acto junto a Eli Ramos. Nos acompañaron también Ana Paula, del grupo poético de Estepona, y Juan Emilio Ríos, presidente del Ateneo José Román de Algeciras, sumando presencia y respaldo a una tarde que fue creciendo poco a poco.
Y qué decir de quienes participaron… Fue un regalo escuchar a Virginia López, llegada desde Estepona; a Alicia Morales, de Ceuta y residente en Algeciras; a Maribel Sánchez, de Jimena, también afincada en Algeciras; a Isema Carrión, de San Roque; a María del Mar Ortega Marchante, de Los Barrios; y a Isabel María Santamaría Repullo, de Algeciras. También nos emocionó especialmente la participación de la joven Alba Gómez, que vino desde Los Barrios acompañada de su padre, en una tarde que, de alguna manera, también les pertenecía.
Hubo momentos de silencio que lo decían todo.
Walter Lee puso música a la tarde con sus “frecuencias del alma”. Fue una música que se sentía más que se escuchaba, como si algo por dentro se recolocara sin hacer ruido.
También quiero agradecer a Sotoaudio, que se encargó del sonido, y a la cafetería Ke, que nos cedió el mobiliario. Son detalles que hacen posible que todo funcione, aunque no siempre se vean.
Al final, cuando todo terminó, me quedé con una sensación muy clara: mereció la pena cada cambio, cada duda, cada plan improvisado. Porque lo que pasó allí no se puede planificar del todo. Ocurre cuando la gente decide estar.
Ya estamos pensando en el siguiente encuentro. Será el 24 de abril, con motivo del Día del Libro. Y ojalá vuelva a ocurrir lo mismo: que la palabra nos reúna, que el tiempo no importe demasiado y que siempre haya un lugar donde sentirnos un poco más cerca.
Si tienes un libro y quieres presentarlo, estaré encantada de que formes parte de lo próximo que está por venir.
Finalista en los Premios José Luis Tobalina: más de quince años escribiendo columnas de opinión para contar la vida
8
Esta tarde he vivido uno de esos momentos que reconcilian con el oficio de escribir. El edificio Millán Picazo de Algeciras ha acogido la entrega de los Premios José Luis Tobalina de Artículos Periodísticos, correspondientes a las ediciones de 2022, 2023, 2024 y 2025, y he tenido el honor de estar entre los finalistas.
Mi artículo “Remiendos”, publicado en el digital Campo de Gibraltar Siglo XXI, ha sido reconocido junto al trabajo de otros compañeros a los que admiro profundamente. Compartir esta final con Juan Gaitán, ganador de la XVI edición por “Santos, difuntos”, y con Gloria Sánchez Grande, del diario Europa Sur, premiada en la XVII edición por “Algeciras y la noche en que la cultura se quedó con hambre”, es ya de por sí un motivo de orgullo. Son grandes articulistas y voces muy necesarias en nuestro periodismo.
El acto, organizado por el Ateneo José Román junto con la familia Tobalina, tuvo un significado especial. Alejandro Tobalina, hijo del recordado periodista algecireño que da nombre a estos galardones, fue quien entregó los premios en una ceremonia presentada por el presidente del Ateneo, Juan Emilio Ríos Vera. También se reconoció el trabajo de los finalistas Rosario Troncoso. , Paloma Fernández Gomá y Enrique Salvo Tierra, compañeros de palabra y oficio.
Mientras escuchaba los nombres, pensaba en el camino recorrido. Llevo más de quince años escribiendo artículos, tratando de mirar la realidad con atención y de convertir las pequeñas cosas —esas que a veces pasan desapercibidas— en historias que merezcan ser contadas. Por eso, que hoy se reconozca esa labor, ese empeño silencioso que hay detrás de cada columna, tiene para mí un valor enorme.
La velada estuvo acompañada por la música de los cantautores Manolo Báez, Julia Jiménez y Juanjo Argolla, que aportaron un clima íntimo y cercano a un encuentro que, más que una entrega de premios, se sintió como una celebración de la palabra.
Me vuelvo a casa con la emoción tranquila de quien sabe que escribir sigue teniendo sentido. Y con la certeza de que, a veces, los remiendos también sostienen la memoria.
Hay
proyectos que no nacen en un despacho, sino en el estómago. El mío
comenzó el día que escuché, casi como una bofetada, las primeras
noticias sobre las condiciones en las que viven hoy las mujeres en
Afganistán. No fue solo la imagen del burka. Fue lo que representa
cuando deja de ser elección y se convierte en imposición. Cuando
deja de ser símbolo para transformarse en silencio.
Desde
entonces supe que tenía que hacer algo con lo único que
verdaderamente poseo: la palabra.
Así
nació este proyecto personal, que ya va por su sexta edición. Un
recital que empezó como una necesidad íntima y se ha convertido en
una red de voces. Lo hemos celebrado dos veces en Algeciras, una en
Puerto Real, en San Roque, en Estepona y ahora en Sabinillas, de la
mano del Ateneo Libertario de Manilva y la Asociación ART13.
Escritores y escritoras de Estepona, Sabinillas, Algeciras y Jimena
han sumado sus versos a esta causa que no entiende de fronteras.
Porque
el burka no es solo una prenda. Y tampoco es un debate simplista
sobre libertad religiosa. En algunos países se interpreta como
derecho; en otros, como imposición. Lo que a mí me duele es cuando
cualquier símbolo se convierte en muro. Y cuando ese muro encierra.
Pero
sería ingenuo pensar que el burka es únicamente físico. Existen
burkas invisibles. Internos. Sociales. Los vemos también en nuestras
democracias, donde todavía hoy las mujeres siguen siendo asesinadas
a manos de sus parejas. Donde la desigualdad adopta formas más
sutiles, pero igual de lacerantes. La lucha no es geográfica; es
estructural.
En
cada presentación lo digo con claridad: queremos mandar esperanza y
fuerza a través de la vibración de las palabras. Puede parecer
pequeño, casi frágil, frente a una realidad tan dura. Sin embargo,
la historia demuestra que la palabra precede al cambio. Que primero
se nombra lo injusto y después se transforma.
En
Sabinillas, el recital estuvo acompañado por el sonido del
sintetizador y el hang pan, instrumentos que generaron una atmósfera
casi meditativa. Las frecuencias parecían sostener cada poema, como
si música y verso compartieran la misma intención: elevar,
sostener, acompañar.
Contamos
además con la presencia de la concejala de Cultura del Ayuntamiento
de Manilva, que mostró su apoyo a futuras iniciativas y abrió la
posibilidad de organizar nuevos actos en Villa Matilde, residencia en
su día de Blas Infante, considerado el padre de la patria andaluza.
Que este proyecto pueda resonar en un espacio con esa carga simbólica
no es un detalle menor: habla de memoria, de identidad y de
compromiso cultural.
Este
recorrido no termina en el escenario. El siguiente paso será la
creación de una antología colectiva. Queremos que quede constancia
escrita de este latido común. Que las mujeres —y también los
hombres que entienden la igualdad como un deber ético— podamos
decir, con nombres y apellidos, que no miramos hacia otro lado. Que
nuestras hermanas, sean de la religión, raza o condición que sean,
no están solas.
Voces silenciadas es una
declaración de principios. Un proyecto que mira al futuro con la
convicción de que la cultura no es adorno, sino herramienta.
Seguiremos
llevando este recital donde nos abran la puerta. Seguiremos tejiendo
redes entre municipios y colectivos. Seguiremos diciendo en voz alta
lo que algunos prefieren susurrar.
Porque
mientras exista un solo burka impuesto —visible o invisible—, la
palabra seguirá siendo nuestra forma de resistencia.
Anoche
no ejercí solo de escritora. Anoche me
tocó habitar un territorio más delicado: el de
madre que presenta la tercera novela de su hija ante un público
atento y emocionado.
La
escritora algecireña Macarena Peña presentó en la sede de la
Asociación de Vecinos Al Andalus de San Roque su nueva obra,
Buscando el sol en la nieve, publicada por Diversidad
Literaria. Y aunque una intenta mantener la compostura profesional,
hay momentos en los que la vida irrumpe y desarma cualquier guion
previsto.
Permítanme
contarlo como lo viví.
Siempre
supe que Macarena escribiría. Mucho antes de que ella misma lo
sospechara. Fue una niña de imaginación desbordada, de esas que no
se conforman con el cuento y preguntan qué siente el lobo o por qué
la luna decide esconderse. Con apenas cinco años memorizaba versos
de Juan Ramón Jiménez y Gloria Fuertes que yo le leía por las
noches, y al día siguiente, subida al mostrador del bar de su
abuelo, los recitaba con una mezcla de solemnidad y descaro que ya
anunciaba carácter.
Creció
entre libros y conversaciones, en una casa donde la lectura era
refugio y herramienta. No fui una madre de vigilancia constante, sino
de acompañar a distancia, dejando espacio para que el error también
enseñara. Y en ese aprendizaje, entre sensibilidad extrema, familia
monoparental y el sostén silencioso de sus abuelos, Macarena se hizo
mujer.
Su
trayectoria no ha sido lineal. Se formó como auxiliar de clínica,
trabajó, formó una familia, luchó por abrirse camino. Y cuando
todo parecía trazado, decidió girar el timón. Estudió Diseño
Gráfico y apostó por la creación visual y la fotografía. Ese
cambio, lejos de ser ruptura, fue coherencia: la mirada que encuadra
una imagen es la misma que hoy sostiene su prosa.
La
velada comenzó con música. El cantautor y poeta Juan Nadie puso
sonido a la emoción colectiva y participó además en una lectura
dramatizada de varios fragmentos del libro que sorprendió —y
conmovió— a la propia autora.
Con
esta tercera novela, Macarena consolida una voz propia. Tras haber
sido finalista en un certamen nacional con su segunda obra publicada
por Avant Editorial, ahora da un paso más firme con Buscando el
sol en la nieve. La editorial confió en ella incluso antes de
que el manuscrito estuviera terminado, algo poco frecuente en el
sector y que habla de intuición, pero también de certeza.
La
novela transita entre el thriller psicológico y el drama emocional.
Acompañamos a Julia en un viaje físico y, sobre todo, interior,
donde la culpa, la redención, la amistad y el miedo se entrelazan
con la esperanza. Es una historia que se lee con el pulso contenido y
que, al cerrarla, deja una serenidad inesperada, como si algo hubiera
encontrado su lugar.
Macarena
escribe con una prosa limpia y visual. Se nota la fotógrafa en cada
encuadre narrativo: no hay adjetivo superfluo, no hay escena
gratuita. Sus descripciones funcionan como planos cinematográficos;
la cámara se detiene justo donde el corazón empieza a temblar. Sus
diálogos no explican: revelan. Y su mayor virtud —lo que más
admiro— es que escribe desde la verdad emocional. No busca el
artificio, sino la hondura.
Durante
el acto, varias lecturas dramatizadas dieron vida a los pasajes más
intensos de la novela. La interpretación, medida y sensible, arrancó
aplausos sinceros y miradas cómplices. Fue uno de esos momentos en
los que la literatura deja de ser texto y se convierte en experiencia
compartida.
Al
final, tomé la palabra no solo como madre, sino como lectora. Le
dije que sabía que algún día escribiría, pero no que lo haría
con esa mezcla de serenidad y valentía. Que incluso en sus inviernos
más fríos, la creatividad sería su forma de buscar el sol.
La
Asociación de Vecinos Al Andalus merece un agradecimiento especial
por abrir su sede a la cultura y apostar por el talento cercano. En
tiempos donde todo parece acelerado, estos espacios demuestran que la
literatura sigue siendo un lugar de encuentro y comunidad.
Anoche
no se presentó solo un libro. Se celebró un recorrido, una decisión
valiente y una voz que ha aprendido a mirar de frente. Y yo, desde mi
doble condición de escritora y madre, fui testigo de algo más que
un acto literario: fui testigo de una confirmación. La niña que
recitaba poemas en un mostrador ha encontrado su propia música en
las palabras.
La iniciativa cultural, en colaboración con el taller de escritura creativa ‘Palabreando’, acerca los vocablos y conceptos náuticos al público general a través de contenidos audiovisuales bajo demanda.
Fundación Navega y Puerto Deportivo Sotogrande colaboran con la iniciativa ‘Palabreo Náutico’, que se convierte desde hoy en una nueva sección desarrollada por el taller de escritura creativa ‘Palabreando’ en su canal de YouTube, orientada a divulgar el significado y uso de términos propios del ámbito marítimo, náutico y portuario. Este proyecto audiovisual nace con el objetivo de acercar el lenguaje náutico a todos los públicos mediante episodios breves, didácticos y accesibles en formato audiovisual, descargable o en línea… (Seguir la noticia en el siguiente enlace) https://puertosotogrande.es/fundacion-navega-y-puerto-sotogrande-estrenan-palabreo-nautico-como-nuevo-espacio-divulgativo-sobre-el-lenguaje-del-mar/
Después de tres meses sin entrevistar, ya lo echaba de menos, así que aquí tenéis una nueva entrega de Palabreando con…
En el último programa de Palabreando con…, me senté a conversar con Jero Ruiz Bartrina, escritor y poeta malagueño, autor de tres libros y con una cuarta novela ya finalizada, La saeta del bandolero, dedicada a la figura de José María el Tempranillo.
Hablamos de voz literaria, de cómo escribir mirando al pasado sin nostalgia y al futuro con intención. Jero contó cuándo decidió tomarse la escritura en serio, recordó la lectura que lo marcó siendo niño y explicó por qué la novela histórica —con todo su trabajo de investigación y sus silencios documentales— sigue siendo uno de sus territorios creativos preferidos.
La conversación nos llevó a Barrio de sangre, una novela que conecta 1487 y 2025, y a Málaga, no como simple escenario, sino como personaje vivo. También apareció el Café de Chinitas, un lugar cargado de historia donde presentó su obra tras 87 años de silencio cultural. Nada de esto fue casual.
Hablamos de memoria, de familia, de Quizás en otra vida, su libro más íntimo, y de cómo compagina la escritura con su trabajo como entrenador de porteros de fútbol. Disciplina, constancia y paciencia: en el deporte y en la literatura.
Y cuando parecía que la entrevista llegaba a su fin, cambiamos las reglas. Cerramos con una ráfaga de preguntas descaradas y gamberras que Jero respondió con ironía y valentía, dejando ver otra cara del escritor.
Si quieres escuchar la conversación completa, con matices, silencios y alguna que otra sonrisa inesperada, te invito a ver el vídeo. En Palabreando con…, las palabras no solo se dicen: se sienten.
El próximo 27 de febrero, en Sabinillas, lugar: Villa Matilde, hora: 18:30.
Celebramos el séptimo encuentro poético, VOCES SILENCIADAS: POEMAS DE LIBERTAD Y RESISTENCIA, para dar voz y apoyo a las mujeres afganas privadas de libertad y, por extensión, a todas las mujeres del mundo cuya libertad es cercenada.
Un acto abierto a quienes quieran asistir como oyentes y también a quienes deseen participar leyendo.
Cada participante compartirá uno o dos poemas.
Si quieres participar, ponte en contacto con:
• Carmen Sánchez Melgar, wasap: 649912037
• Nuria Ruiz Fernández, wasap: 639025469
Desde la palabra, queremos enviar energía, apoyo y presencia, porque la poesía también es resistencia y acompañamiento.
Este encuentro forma parte de un camino ya recorrido:
- Algeciras (2 ediciones)
- San Roque
- Estepona
- Puerto Real
- Una edición online para toda España
Ahora seguimos en Manilva, con el apoyo del Ayuntamiento, coordinado por el Ateneo de Manilva y la Asociación Arteatro 13, dentro del marco de Palabreando.
Si crees en la palabra como puente, este encuentro también es para ti.
Cómo aplicar el Viaje del Héroe en tus historias de fantasía y ciencia ficción
Aprende cómo estructurar el Camino del Héroe
en tus relatos de fantasía y ciencia
ficción. Consejos, ejemplos y pasos prácticos para
escribir historias épicas que conecten con los lectores.
El Viaje del Héroe y su magia
Hace algunos años leí El héroe de las mil caras de
Joseph Campbell, y todavía hoy el Camino
del Héroe me inspira.
Lo más fascinante es su universalidad: funciona
para relatos futuristas, novelas de fantasía, historias realistas e
incluso retro. El Viaje del Héroe no es solo un
recurso literario: es un esquema narrativo que refleja la
vida y la transformación del protagonista.
Como escritora y docente, veo cómo mis alumnos de fantasía y ciencia ficción aplican este patrón en sus historias. He
impartido y sigo impartiendo clases a jóvenes de no más de 25 años,
y todos tienen en común, aunque los talleres sean personalizados e
individuales, que escriben fantasía o ciencia
ficción y tienen muy asumido, sin conocer su origen, el
Viaje del Héroe.
Ellos son los que, sin saberlo,
me han obligado a escribir este artículo.
¿Qué es el Camino del Héroe?
Campbell estudió literatura en Columbia y recorrió bibliotecas y
museos en París y Múnich hasta descubrir un patrón común en los
mitos de todo el mundo. Este patrón, conocido como monomito,
describe una estructura narrativa universal:
Llamada a la aventura
Mentores y aliados
Pruebas y enemigos
Crisis o muerte simbólica
Recompensa y transformación
Regreso con un don o conocimiento
Este patrón aparece en héroes de todas las culturas y épocas,
desde Ulises hasta Frodo, y en la
narrativa moderna: cómics, novelas de fantasía y
ciencia ficción.
Cómo estructurar el Camino del Héroe en tu relato
Si quieres aplicar el Viaje del Héroe en tu
historia, divide tu trama en etapas claras:
1. Mundo ordinario
Presenta al héroe en su entorno cotidiano. Esto ayuda a que los
lectores se identifiquen con él.
2. Llamada a la aventura
Un evento rompe la rutina y obliga al héroe a salir de su zona de
confort.
3. Resistencia o rechazo
El héroe duda o se niega a aceptar la aventura; aquí aumentas la
tensión narrativa.
4. Mentores y aliados
Guías, compañeros o criaturas mágicas ayudan al héroe a
prepararse para las pruebas.
5. Pruebas, enemigos y aprendizaje
Obstáculos físicos, éticos o emocionales que moldean al héroe
y desarrollan la historia.
6. Crisis o muerte simbólica
El momento más crítico: el héroe parece perdido o derrotado.
7. Recompensa o transformación
Superada la crisis, obtiene un poder, conocimiento o revelación
que marca un cambio interior.
8. Regreso
El héroe vuelve a su mundo original transformado y con un “don”
que beneficia a otros.
Esta
estructura es flexible y se puede adaptar a mundos futuristas,
universos distópicos, reinos mágicos o relatos más realistas.
Ejemplos prácticos del Viaje del Héroe
Star Wars: Luke Skywalker deja Tatooine
(llamada), entrena con Obi-Wan (mentor), enfrenta al Imperio
(pruebas), casi muere en la Estrella de la Muerte (crisis) y regresa
convertido en héroe galáctico (retorno).
Harry Potter: Harry deja el mundo muggle
(llamada), aprende magia en Hogwarts (mentores), enfrenta desafíos
y enemigos (pruebas), se enfrenta a Voldemort (crisis) y culmina con
el retorno transformado.
Fantasía original: dragones aliados,
portales mágicos o hechizos ancestrales funcionan como pruebas,
crisis o recompensas siguiendo la misma lógica del monomito.
Por qué funciona el Camino del Héroe
El Viaje del Héroe conecta porque refleja
nuestro propio desarrollo: del miedo a la acción, de la pérdida al
aprendizaje, de la caída al renacer. Funciona en:
Narrativa fantástica
Relatos de ciencia ficción
Novelas futuristas
Cómics y sagas épicas
Cada prueba del héroe resuena en el lector porque toca emociones
universales: miedo, coraje, esperanza y transformación.
Conclusión: todos llevamos un héroe dentro
El Camino del Héroe no es solo un patrón
literario: es un espejo de lo que somos y de lo que podemos llegar a
ser. Cada viaje heroico nos invita a cruzar umbrales, enfrentarnos a
nuestras sombras y regresar transformados.
Ya escribas fantasía, ciencia ficción
o un relato realista, recuerda: todos llevamos dentro un viaje que
merece ser vivido, contado y compartido. Tu héroe
—y tu historia— te esperan.
Llamadas a la acción
Comenta: ¿Cuál es tu héroe favorito y por
qué?
Comparte: Tu relato o novela favorita que
siga el Viaje del Héroe.
Suscríbete: Para recibir más consejos de
narrativa fantástica y ciencia ficción.
Este no es
un taller para aprender a escribir desde cero.
Es un espacio
para quienes ya escriben, para quienes llevan años
dialogando con las palabras… y a veces también discutiendo con
ellas (la hoja en blanco suele ganar por puntos).
Aquí no
venimos a corregir tildes a mansalva —que eso ya lo traes de casa—,
sino a acompañar procesos creativos:
relato,
novela, textos híbridos, proyectos sin nombre todavía.
A
atravesar la procrastinación,
a sostener el impulso cuando
flaquea,
a escribir incluso cuando no apetece… que también es
escribir.
Grupo
reducido Acompañamiento creativo y
realista 2 tardes al mes 1 hora y media Online, por Zoom
Un lugar
donde la escritura deja de ser una batalla solitaria y vuelve a ser
camino, escucha y avance.
📲
Información e inscripciones:
WhatsApp 639
02 54 69
Este taller está dirigido a personas que ya tienen una base en la escritura y desean terminar su libro, ya sea novela, relato, poesía o ensayo.
Está pensado para quienes se encuentran en un punto de bloqueo:
— Y no saben por dónde continuar,
— O no consiguen sacar tiempo para escribir,
— O necesitan orientación, mirada externa y acompañamiento para llegar al final de la obra.
Habrá corrección ortotipográfica, por supuesto, pero no será el eje principal.
Lo fundamental es avanzar, dejar de procrastinar, ordenar el proyecto, generar ideas, comentar textos y acompañar el proceso creativo hasta cerrar la obra.
Formato y dinámica
— Dos martes al mes
— A las 18:00 h
— Modalidad en línea (Zoom)
— Grupo muy reducido: máximo 3 personas
(para poder ofrecer el acompañamiento que cada obra merece)
Actualmente, ya hay una persona inscrita.
Antes de comenzar, habrá una reunión individual online con cada escritor o escritora para conocer el proyecto y el momento en el que se encuentra.
💶 Precio:
40 € al mes
20 € de reserva de plaza
La sesión de enero es de regalo
El pago mensual comenzará a partir de febrero
📅 Inicio del curso:
Martes 27 de enero
Un espacio cuidado, honesto y comprometido con una idea sencilla pero poderosa:
los libros se terminan acompañados.
Comenzamos el nuevo año con ganas renovadas, porque
escribir no es esperar la inspiración, sino sentarse con ella aunque
llegue tarde.
Guárdate esta frase:
No escribas cuando estés preparado: escribe para prepararte.
En
Palabreando te enviamos este regalo en un sobre para
que puedas entregarlo como se merece:
un regalo muy
especial: un Taller de Escritura Creativa.
Puedes rellenar la tarjeta tú, a mano y con cariño,
o la
rellenamos nosotras para que la recibas lista para regalar.
Ideal para Navidad, para Reyes, o cualquier época del año,
para
regalártelo a ti o a alguien a quien quieras
y ame la
escritura.
Porque hay regalos que se olvidan
y otros que dejan huella.
Y
este es uno de ellos.
Porque no es un objeto cualquiera.
Es un taller de
escritura creativa,
un taller de emociones,
un
lugar donde las palabras no solo se escriben: se sienten.
Porque es tiempo de contar.
Es tiempo de aprender.
Es
tiempo de escribir para entenderse, para soltarse, para mirarse sin
miedo.
Porque la escritura no es solo técnica:
es memoria,
piel y verdad.
En nuestros talleres descubrirás un espacio donde las palabras
encuentran voz
y donde quien escribe reconoce —a veces con
sorpresa—
a la escritora o al escritor que llevaba tiempo
esperando salir.
Para edades entre 18 y 80 años.
Talleres
personalizados, individuales y grupales. También
talleres adaptados para jóvenes con gran creatividad, perfiles
neurodivergentes y necesidades específicas de atención, siempre
desde una mirada respetuosa y personalizada.
Si te interesa, en total confidencialidad,
la
escritora y tutora Nuria Ruiz Fdez. te atenderá por
WhatsApp en el 639 025 469.
El 6 de diciembre tuve el privilegio de conducir la entrega de premios del Concurso Literario del Puerto de Sotogrande en la plazoleta frente al antiguo almacén del Puerto. Fue una jornada luminosa, marcada por el sol y la calma del viento, donde la literatura se hizo presente en cada rincón.
Entre los premiados, quiero destacar con especial orgullo a Ángeles Luna Jurado, de Los Barrios (Cádiz) y alumna de Palabreando, que obtuvo el Accésit en relato con En coma. Verla subir al escenario y compartir su texto fue un momento muy emotivo para mí.
En la categoría de relato, el 1.er premio fue para Fuga para una despedida, de Ignacio Calle Albert, de Valencia; y el Accésit 2.º para El lobo de mar (de secano), de Patricia Aliaga Rodrigo, de Tarragona.
En poesía, el 1.er premio correspondió a Mi ángel y yo, de Francisco Sacristán Romero, periodista de Madrid; el 2.º premio fue para A l@s mares, de Juan Manuel Seco del Cacho, profesor jubilado, también de Madrid; el 3.er premio distinguió Mar lejano, de Alberto López del Rey, poeta e ingeniero, llegado desde Almería; y el Accésit fue para Ella era el mar, de Icíar Muguerza López, bibliotecaria de Madrid.
Eli Ramos, en representación de Puerto de Sotogrande, estuvo presente en el acto y, aunque afónica y sin poder participar, su presencia fue reconocida y muy apreciada por todos los asistentes.
El acto fue conducido por mí, con el apoyo de Ernesto Minguet, quien entregó los primeros premios, y los miembros del jurado, quienes también fueron reconocidos con una metopa por su dedicación desde los orígenes del certamen, una labor cada vez más exigente y minuciosa.
Quiero agradecer también a Puerto Sotogrande por coordinar el concurso junto a Palabreando; al Almacén del Puerto, y a todas las empresas y establecimientos que colaboraron con entusiasmo: Sotoaudio, Little Paris, Restaurante Midas, empresa Alavela y KE Alquila, cuyo apoyo hizo posible que esta y anteriores ediciones brillaran con luz propia.
Celebrar a todos los ganadores y reconocer el esfuerzo de quienes hacen posible este certamen es recordarme, una vez más, que la literatura une, inspira y transforma. Y ver a Ángeles triunfar es, sin duda, uno de esos momentos que se quedan grabados en el corazón de quien enseña y ama la palabra escrita.