La pasada Feria del Libro de Estepona nos regaló una de esas experiencias que, como madre y como escritora, guardaré con especial cariño.
Estuve allí con mi hija, compartiendo mesa, libros y lectores. Ella firmando sus tres novelas y yo mis libros de relatos, poesías y artículos. Las dos disfrutando de algo que nunca deja de emocionarme: ver cómo alguien se acerca, hojea un libro, pregunta, conversa contigo y decide llevarse tu historia a casa.
Como madre, mirar a mi hija sentada a mi lado, también como escritora, tiene algo difícil de explicar. Yo la he visto crecer, buscar su camino, descubrir sus propias inquietudes… y ahora compartimos algo tan íntimo y personal como la escritura. Cada una tiene su voz, sus historias y su manera de entender la literatura, pero en esta feria pudimos vivir juntas ese pequeño milagro de ver cómo nuestros libros encontraban lectores.
Y esos libros ya han comenzado su propio viaje. Gracias a quienes los habéis comprado, han viajado —y siguen viajando— a Madrid, Ciudad Real, Marruecos y distintos puntos de Andalucía. ¡Gracias por hacer posible este recorrido!
Un agradecimiento muy especial a Teresa Floro TF por invitarnos a participar en esta feria y por contar con nosotras.
Porque los libros los escribimos, sí, pero empiezan una nueva vida cuando encuentran lectores. Y no hay nada más bonito que comprobar hasta dónde pueden llegar nuestras historias.
Gracias por acompañarnos en este viaje.






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