¡Qué emoción formar parte de esta final!
Hace unos días conocí la noticia que hoy quiero compartir con quienes seguís mi trabajo: soy una de las tres finalistas al Premio Ateneo José Román 2027.
El Ateneo José Román de Algeciras ha elegido mi nombre junto al del músico y creador Antonio Romera, conocido como Chipi, y el del ilustrador Ismael Pinteño. Los socios de la entidad nos han escogido y el nombre de la persona ganadora se conocerá durante la próxima Navidad.
Cuando vi mi nombre entre los finalistas, sentí una mezcla difícil de explicar. Alegría, sorpresa y, sobre todo, agradecimiento.
Este reconocimiento llega después de muchos años dedicados a la cultura desde distintos ámbitos. La escritura ocupa un lugar fundamental en mi vida, pero mi trabajo también me ha llevado a la docencia, a la corrección, al periodismo y a la gestión cultural. He dedicado muchas horas a crear espacios donde la literatura pueda encontrarse con los lectores y donde otros autores puedan compartir sus obras.
Por eso esta nominación significa tanto para mí.
Porque detrás de cada proyecto hay muchas horas de trabajo que casi nunca se ven. Hay aulas, páginas escritas, libros, encuentros, conversaciones, presentaciones y personas que confían en lo que haces.
Y ahora, de repente, todo ese camino aparece reflejado en una candidatura.
Compartir esta final me hace sentir especialmente orgullosa
Conozco la trayectoria de mis compañeros y sé el enorme valor que tienen sus carreras.
Chipi ha construido una trayectoria muy personal dentro de la música y la creación escénica. Su trabajo con La Canalla y su manera de acercarse a la canción, el humor, la literatura y la tradición andaluza le han convertido en una figura muy reconocible de nuestra cultura.
Ismael Pinteño ha llevado su trabajo como ilustrador mucho más allá de Algeciras. Su trayectoria artística y sus proyectos para editoriales y otras instituciones han contribuido a proyectar el nombre de nuestra ciudad.
Por eso, cuando pienso en esta final, siento que compartirla con ellos ya representa un premio para mí.
Cada uno ha recorrido su propio camino y ha encontrado su manera de aportar a la cultura. En mi caso, ese camino pasa por las palabras y por todo lo que puede construirse alrededor de ellas.
Ahora toca esperar
Claro que me gustaría ganar. Sería un honor enorme y recibiría ese reconocimiento con muchísima emoción. Pero todavía queda camino hasta la Navidad.
Hoy prefiero detenerme en este momento y agradecerlo.
Gracias a quienes han pensado en mí. Gracias a quienes han valorado mi trabajo. Gracias a quienes, de una manera u otra, han acompañado este recorrido.
A veces una trabaja durante años sin saber hasta dónde llegarán esas palabras, esos proyectos o esas iniciativas. Y entonces llega una noticia como esta y te recuerda que el trabajo deja huella.
Algo habré hecho para merecer estar ahí. Lo digo con humildad, porque sé perfectamente quiénes me acompañan en esta final y porque conozco el talento que hay al otro lado.
Hoy me quedo con la emoción de formar parte de ella. Y sigo. Con las palabras como compañeras de viaje.
